Idea Vilariño. Apuntes de su sentir



Cubierta del libro Poesía completa,
Editorial Lumen (2016).

«««°»»»


Poemas

Pobre mundo

Lo van a deshacer
va a volar en pedazos
al fin reventará como una pompa
o estallará glorioso
como una santabárbara
o más sencillamente
será borrado como
si una esponja
mojada
borrara su lugar en el espacio.
Tal vez no lo consigan
tal vez van a limpiarlo.
Se le caerá la vida como una cabellera
y quedará rodando
como una esfera pura
estéril y mortal
o menos bellamente
andará por los cielos
pudriéndose
despacio
como una llaga entera
como un muerto

en: Idea Vilariño, Pobre mundo, 1966.

Pobre mundo en la voz de Idea Vilariño.
Abrir en página nueva:

Pobre mundo

«-»


El color de la tierra.
Plato de cerámica raku.

«««°»»»


No hay ninguna esperanza

No hay ninguna esperanza
de que todo se arregle
de que ceda el dolor
y el mundo se organice.
No hay que confiar en que
la vida ordene sus
caóticas instancias
sus ademanes ciegos.
No habrá un final feliz
ni un beso interminable
absorto y entregado
que preludie otros días.
Tampoco habrá una fresca
mañana perfumada
de joven primavera
para empezar alegres.
Más bien todo el dolor
invadirá de nuevo
y no habrá cosa libre
de su mácula dura.
Habrá que continuar
que seguir, respirando
que soportar la luz
y maldecir el sueño
que cocinar sin fe
fornicar sin pasión
masticar con desgano
para siempre sin lágrimas.

en: Idea Vilariño, Nocturnos, 1955.

No hay ninguna esperanza en la voz de Idea Vilariño.
Abrir en página nueva:

No hay ninguna esperanza

«-»


Dolores y llantos de la madera

«««°»»»



Ya no
Ya no será
ya no
no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme.
Nunca sabrás quién fui
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber
por qué ni cómo nunca
ni si era verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.
Ya no soy más que yo
para siempre y tú ya
no serás para mí
más que tú. Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.
No volveré a tocarte.
No te veré morir.

en: Idea Vilariño, Poemas de amor, 1958.

Ya no en la voz de Idea Vilariño.
Abrir en página nueva:

Ya no

«-»


Fantasías autumnales.
Hojarasca en el Parque de la Recoleta, Buenos Aires.

«««°»»»


Abrir en página nueva,
archivo en formato pdf:

Idea Vilariño. Apuntes de su sentir

«««-»»»

Cada primero de mayo serán resucitados


¡VIVA EL PRIMERO DE MAYO!

¡HABLAN LOS QUE LUCHAN!


«««°»»»

«Spies grita:
‘La voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que
cuantas palabras pudiera yo decir ahora’.

Les bajan las capuchas,
luego una seña, un ruido, la trampa cede,
los cuatro cuerpos caen y se balancean en una danza espantable…»

(Relato de José Martí que cubrió como periodista
la ejecución en Chicago, noviembre de 1887)

August Vincent Theodore Spies
(alemán, 31 años, periodista,
uno de los cuatro ahorcados por las manifestaciones de mayo de 1886)
Trabajando en el adoquinado de Lisboa

«««°»»»

11 de noviembre de 1887 - Chicago
por Eduardo Galeano

Cada primero de mayo serán resucitados.
Les espera la horca. Eran cinco, pero Lingg madrugó a la muerte haciendo estallar entre sus dientes una cápsula de dinamita. Fischer se viste sin prisa, tarareando "La Marsellesa". Parsons, el agitador que empleaba la palabra como látigo o cuchillo, aprieta las manos de sus compañeros antes de que los guardias se las aten a la espalda. Engel, famoso por la puntería, pide vino de Oporto y hace reír a todos con un chiste. Spies, que tanto ha escrito pintando a la anarquía como la entrada a la vida se prepara, en silencio, para entrar en la muerte.
Los espectadores, en platea de teatro, clavan la vista en el cadalso. Una seña, un ruido, la trampa cede... Ya, en danza horrible, murieron dando vueltas en el aire.

José Martí escribe la crónica de la ejecución de los anarquistas en Chicago. La clase obrera del mundo los resucitará todos los primeros de mayo. Eso todavía no se sabe, pero Martí siempre escribe como escuchando, donde menos se espera, el llanto de un recién nacido.

Fuente:
Eduardo Galeano, Memorias del Fuego,
en Cuba Debate


quién lo diría
los débiles de veras
nunca se rinden

Mario Benedetti, Haiku n° 60.

«««°»»»